Acción de los Franceses en Morelia

  • Arquitectura, academia, arte, idioma, costumbres y empresas han sido el legado que los franceses han heredado a la capital michoacana y que se ha expandido por todo el país.
Maestra Ma. Luisa Olivier.

De acuerdo con datos otorgados por el Consul honorario de Francia  Raúl Reynaud, a Morelia Patrimonio de la Humanidad A.C, a través de la Mtra. Ma. Luisa Olivier de Ponce de León. La cultura en la Ciudad de las Canteras Rosas tiene una gran influencia francesa que  resulta imposible separar de la economía porque van de la mano.

Desde el periodo colonial, particularmente desde el siglo XVIII, se encuentra a los franceses como parte de una corriente migratoria  que venía a pedimento de las autoridades virreinales, quienes llegaban a desarrollar actividades especializadas como  médicos, impresores, orfebres, cocineros, artesanos,  modistos, soldados, etc., tan pronto el país logró su independencia los franceses comenzaron a asentarse en varios estados del país. 

Hacia 1821 arribaron los primeros barcelonnettes  (franceses que habitaron el sureste  de Francia), llenos de ganas de trabajar y con mucha fe dejaron sus tierras y familias para convertirse en grandes emprendedores, con gran aceptación entre los mexicanos y en este caso entre los morelianos. Es con ellos con quien se inició una nueva modalidad  en  buena medida alentadora para los comerciantes quienes reportaban informes muy positivos de sus ventas.

Muchos franceses se establecieron en los Portales, ahí se localizaban la “Mina de Oro”, “El Puerto de Liverpool”, “Las Fábricas de Francia”. Otros entre las calles de Morelos y Allende, en la  esquina  en Morelos Sur 117, (contra esquina), el inmueble cuenta con unos venados al frente, ahí fue la primera casa hecha de cemento armado de Morelia y en este espacio estuvo la famosa tienda “Al Sombrero Colorado”.

Los primeros antecedentes de la Cámara de Comercio de Morelia nacen con su primer tesorero León Audifred quien firma convenios de estipulación de horarios de apertura y cierre de los  comercios, así como los días de descanso, esto a principios del Siglo XX. .

Algunos datos de empresas y emprendedores a partir de 1830 en Morelia.

  • La Mercería Francesa, 1830, de M. Santiago Mosnsquide.
  • El Puerto de Liverpool, 1884, Hnos. Audiffred.
  • Las Fábricas de Francia, 1905, Emile Giraud y Enrique Margaillan
  • El Progreso,  Hermanos Sauce.
  • Congeladora de Morelia.  Arnot Murga              
  • Cristalería Corona.
  • Hotel Villa Montaña
  • Panadería y cafetería ORIGO
  • CEPAMISA.

INTELECTUALES Y ACADEMIA

Los estudios de la Ilustración y las acciones del Siglo de las Luces en todo el mundo tuvieron repercusiones, especialmente en América Latina con los movimientos independentistas, que lograron gobiernos democráticos y buscaron los ideales de la Revolución Francesa: Libertad, igualdad y fraternidad. A l tiempo que Jos~ María Morelos y Pavón crea los *Sentimientos de la Nación*.

En estos apuntes que logra Morelia Patrimonio de la Humanidad A.C.,  se cuentan a pobladores  franceses que destacan en  la Ciudad de las Canteras Rosas,  posteriores  al movimiento de independencia en el país.  

Doctor Francisco Regis Macouzet y Cabuzet, quien fue el autor del primer plan de estudios de la catedra de medicina en la escuela  y que ayudó a formarla. Inaugurada el 1 de mayo   de 1830.

Desde 1880 el arquitecto Adolfo de Tremontel dio muestras de su talento remozando el Colegio de San Nicolás y el Seminario Tridentino (hoy Palacio de Gobierno) así mismo llevó a cabo la construcción del Mercado de San Agustín, proyecto que su compatriota Alcides Dreumont no había logrado la década anterior. Una de sus últimas obras, al final del Siglo XIX,  fue el Colegio Teresiano (Hoy Palacio Federal  – Correos y Telégrafos).

Profesor Gaspar Hiribarne Trabajó en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y en la Alianza Francesa estudioso y brillante en la fonética del idioma francés.

Augusto Caire, en 1946, ingresa a la XEI, hasta su muerte en 1996. Fue el primer cronista deportivo de la ciudad. Además conductor de programas infantiles, en 1966 creó su personaje más famoso “el Abuelo Tito”, con 30 años de transmisión.

Dominique Jonard también conocido como “Franco Purépecha” es un artista plástico francés radicado en México desde 1977. Atraído por conocer a las comunidades indígenas de este país, decidió hacer su primer proyecto de animación con los niños purépechas del pueblo de Ihuatzio, quienes dibujaron las imágenes a las que posteriormente les pondría movimiento, hecho que daría inicio a la carrera de Jonard, como animador en el país Azteca.

Otros académicos importantes que han legado conocimientos en las universidades son el Dr. Laurent Lyonard  investigador francés, que colabora para la UNAM, campus Morelia en el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica, ha ofrecido la primera prueba de la teoría de la relatividad con los hoyos negros.

Otra más es la Mme. Catherine Mathuriau quien realizó investigaciones sobre el lago de Cuitzeo aunque desafortunadamente enfermó y tuvo que regresar a su país natal, heredo su investigación a la academia del Estado.                

EL IDIOMA FRANCÉS EN MORELIA

En el caso de la Alianza Francesa, en Morelia, abres sus puertas en septiembre de 1945 y siempre tuvo una intensa relación con los franceses emigrados y los nacidos en la capital  michoacana, donde particularmente han sobresalido las familias Jaubert, Margaillan, Olivier, Reynaud, Ulibarni.

La exitosa contribución realizada por María Lusa Olivier quien entregó muchos años de su vida al proyecto como activa, gestora y promotora,  estuvo en la dirección de esta academia más de 30 años

María Luisa Olivier de Ponce de León, nació el 22 de junio de 1935, en Morelia, Michoacán. Se tituló como maestra en educación primaria, luego curso estudios de artes plásticas, estética e historia del arte, posee una maestría en inglés así como estudios especializados para la enseñanza del francés, lengua extranjera, historia del arte, literatura, métodos audiovisuales, psicolinguistica y fonética.  Además participó en la traducción del documento que dio legitimidad a nuestra ciudad como Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la UNESCO, pues debido ser traducido en francés, inglés y español. 

Entre los múltiples reconocimiento  que ha recibido destacan “Las Palmas Académicas”, que es el máximo reconocimiento del gobierno francés a la labor académica, 1983  fue  el primer año de esta condecoración  y una segunda ocasión en el 2001. Otros reconocimientos son la “Medalla Barcelonnettee”,  1985. “Medalla Morelia”, 1998. “Presea Generalísimo Morelos”, 2007.

ENTREVISTA CON LA MAESTRA MA. LUISA OLIVIER DE PONCE DE LEÓN.

Es precisamente la Mtra. Ma. Luisa Olivier quien es parte de Morelia Patrimonio de la Humanidad A. C., quien ofreció una entrevista para detallar algunos aspectos que desde sus vivencias han dado  un tinte especial a la ciudad de Morelia.

Moreliana de corazón, arrullada por las campanas de Catedral, nació en el Centro Histórico,  hija de  padres franceses,  se familiarizó con  una cultura bilingüe, lo mismo recuerda haber comido alimentos franceses que comida mexicana. Algo  que rememoró. es que en casa hablaban francés y fuera de ella español.

“Un día estábamos platicando Esperanza Ramírez, Natalia Tena,  Teresa Estrada y yo sobre la situación de Morelia ya desde entonces problemática. Pensábamos  que podamos hacer por Morelia y Esperanza, dijo que por qué no nos reuníamos y hacíamos un  Patronato en defensa de la ciudad”. Lo primero  fue en dar a conocer  la capital con charlas que se impartían en la casa de Madero Oriente, Esquina con Sor Juana de Inés la Cruz, sobre cómo era la vida en Morelia: sus patios, la comida, la arquitectura, las tradiciones.

Su padre el señor Olivier, les contaba a sus hijos el cómo llegaron a establecerse en Morelia y es que Ma. Luisa Olivier, decide investigar más a fondo dicho tema e hizo publicaciones para el H. Ayuntamiento de Morelia y en Francia le editaron el libro titulado “Persiguiendo el Sol”, que   narra cómo  llegaron los franceses buscando un nuevo sol a México  y como lo encontraron y se establecieron.

A principios del siglo XX llegaron los primeros franceses a establecer sus comercios y familias a Morelia,   Entonces unos y otros se ayudaron hermanadamente.  En un principio tenían tiendas de abarrotes algunos en Morelia y otros en Ario de Rosales, en Pátzcuaro, Uruapan y rumbo a tierra caliente. Después empezaron a elaborar productos para obtenerlos  a precios más bajos y obtener mayores ganancias, así iniciaron  haciendo aceite, jabones y harina con industrias pequeñas que después fueron creciendo.

“Nosotros somos descendientes de esas familias, algunos, como el Puerto de  Liverpool, ahora se conformaron consorcios muy grandes como el Palacio de hierro, ellos establecieron en México este tipo de cadenas”. –recordó, la Mtra. Olivier.

En el sur de Francia se juega mucho a los bolos y aquí en Morelia jugaban también. 

El  Bosque, donde estaban los “Baños del 14”, ahí se jugaba  a los bolos en Morelia, costumbre francesa que se introdujo en Morelia.   (Pista de tierra o tepetate, donde se lanzaba la bola, chocaban con otra y se iban moviendo). ”Primero   se lanzaba la bola de  toucou,   el chiste era dejar las bolas lo más cerca  posible. Hay dos formas la larga y la petanca, de 100 y 40 metros respectivamente”.

Los franceses   introdujeron en la capital michoacana de cierta forma la costumbre del aperitivo, antes no era muy común. Esto era propio de los grupos franceses  que bebían una copa previa a la comida. En la tienda de los franceses “Los Peraldi”, ahí encontraba uno  todos los licores o se hacían en la casa de naranjas, de capulín”.

En 1966, después de viajar a Francia, Ma. Luisa Olivier decide hacer algo para respaldar las tradiciones de sus antecesores. Al llegar a Morelia se decía que cerrarían la Alianza Francesa pues era inoperante y “un señor dijo, pues si usted le hecha ganas, se sostiene, le damos el mobiliario, pero  debe ser aparte de la universidad. Las clases entonces continuaron fuera de la universidad”.

Después se realizó una alianza no nada más del idioma también de cultura. En Morelia  se estrenaron muchos del método para impartir la lengua francesa. Los grandes pedagogos de Francia fueron pioneros en la capital michoacana con  el sistema audiovisual, aproximadamente en 1990.

“La planeación  de las películas para festivales de  cine se hicieron en mi casa, con  el embajador francés Bruno Delaye, un hombre  que era universal. Ahí se encontró con Alejandro Ramírez y juntos planearon la cuestión del Festival Internacional de Cine Francés”.

Ma. Luisa Olivier, recordó que hace más de 25 años se estableció en Ciudad Industrial, de  Morelia  una fábrica de fuselajes de avión, que fue inversión francesa y que además de ser una fuente importante de empleo enseñó a sus trabajadores la lengua francesa. Desafortunadamente esta fábrica tuvo que cerrar aunque su permanencia en la capital michoacana será siempre un estandarte ejemplar de emprendimiento y posibilidad para la economía local.

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