Bagatela: Así la mejor arma que tiene un virus, es pensar; no, no nos pasará a nosotros, somos inmunes y…

Bagatela: Así la mejor arma que tiene un virus, es pensar; no, no nos pasará a nosotros, somos inmunes y…

…el virus tan contento

Eduardo Montes

Hoy día todos somos periodistas, escritores, detectives que buscamos a personas desaparecidas, incluido yo, políticos y cada quien, a su manera, desde las motivaciones viscerales, las poco más realistas. ¡Claro! los periódicos toman sus partidos como los comentaristas de noticias quienes odian a un determinado político, o bien lo aman. Poco sé de política y compartir cosas que ya están publicadas o memes no es lo mío.
Hoy la nueva profesión es la epidemiología.

Que, si determinadas razas ya metálicas o coloridas no padecen el virus Covid19 y en verdad no sé nada, simplemente lo vivo a diario desde hace tres semanas.

No hay pruebas que sea un virus creado para hacer una guerra viral y económica contra China, ni siquiera que se haya iniciado ahí, acaso el primer enfermo sí fue chino, tampoco podemos decir que es un invento para acabar con las economías, ya que el golpe será global.

Eduardo Montes (Foto cortesía)

Que si mata más la gripe, hasta donde sabemos sí, pese a que tenemos defensas inmunológicas contra esta enfermedad y vacunas; que si este virus es primo o hermanastro de la gripe tampoco lo sé. Posiblemente los verdaderos científicos aún no lo saben.

Que hay más muertes por suicidio, simplemente ver los países nórdicos y tantos del llamado primer mundo, el suicidio cada vez se presenta en gente menor y no los culpo, el tipo de mundo que les estamos ofreciendo; pero el suicidio no es contagioso y cuando se muere con gusto, ¡hasta la muerte sabe!

¿Por qué hay muchos más casos en Italia y España, como en su momento China? ¿Por qué habrá menos casos en países como México u otros de Hispanoamérica? ¿El número de casos es relativo al número de infectados?

“Busca y encontraras” concretándome a España que es el sitio en el que vivo no creo que haya “más casos”, sí que hay más casos detectados. Hay países en los que la prueba es carísima y en España se han hecho cientos de miles de análisis, obviamente no a toda la población, pero sí a cualquier persona que por sus síntomas sospeche tener el virus recién descubierto. En las enfermedades como en las cosas positivas entre más se busca más se encuentra, hay países que presentan pocos casos y muy poco su crecimiento será ¿por ser “razas coloridas metálicas” o será porque no se cuenta con suficientes maneras de analizar a un buen número de personas de la población?

También he escuchado cosas tan “lógicas” como, por ejemplo; de gripe mueren más, y sí hasta donde sabemos ateniéndonos al número sí. Pero nunca en una epidemia de gripe había yo visto hospitales colapsados en los que hasta los pediátricos; como es aquí el caso se han tenido que reducir en tratar a niños, para ingresar a adultos con el Covid19. Tampoco en mi larga vida había visto colapsadas las funerarias llegando el caso de tener que reunir los cadáveres de las víctimas en un centro deportivo como lo es el Palacio de Hielo, sitio para entrenamiento de deportes en hielo.

Una compañera de casa, me niego a usar la palabra inglesa, tiene un amigo bombero quien ayer llorando por teléfono contaba la cantidad de muertos que tuvo que llevar y la tristeza de los deudos que no pueden ver a sus difuntos, ni enterrarlos.

No sé nada de medicina, menos de epidemiología, pero cada día la palpamos, ya en un chiste; cosa que no es privativa de mi país, México, en las desgracias, ya que el ingenio del pueblo me ha hecho reír a carcajadas de lo que se les ocurre, como la verdad me ha horrorizado, pero sin reírnos ¿quién lo puede sobrellevar? Dos vecinas mías tienen a padres nonagenarios en residencias sin poder ir a verlos ni hablar, una de ellas ve por internet a su padre, pero como él ya no oye, pues se conforma con verlo, la otra vecina acaso llama por teléfono a su madre

Las guerras dicen que pueden sacar lo mejor del hombre, las pestes indiscutiblemente lo peor, al menos yo no desearía que contagien a mi peor enemigo de algo malo, pero es que no me considero cristiano, que ojo, conozco maravillosos cristianos en cualquier denominación de esa creencia con muchas y diferentes ramas, pero desear la muerte o la enfermedad de alguien porque no estoy de acuerdo en sus afiliaciones me parece indigno de animales, desgraciadamente muy digno y común en seres humanos.

Radicales norteamericanos piensan ir a contagiar judíos, otro político dice que hay que sacrificar a los mayores, y por qué posiblemente no quiero morir, posiblemente preferiría morirme que ya he vivido a la muerte de una promesa de vida de apenas pocos años.
¿Quiénes ofrendarían a sus nonagenarias madres o hermanos octogenarios, o a sus hijos enfermos sin remedio al sacrificio? ¿Y por qué no? el dinero es más importante que la vida humana en estos tiempos y que la vida en general.

En fin, el panorama es terrible y obviamente muchos no entienden, cuando un país no se puede paralizar porque el setenta por ciento de su economía (de los individuos) es informal ¡cómo meterme a mi casa si no vendo no comen mis hijos! Que no tengan hijos dicen unos, decidiendo en nombre de quienes no les importan, ¿cuántos sacrificarían a los ancianos? ¿qué no tenemos ancianos adorados en casa?


En verdad existen los odios, incompresibles, las noticas manipuladas convertidas en falsas. Se intenta culpar a alguien cuando es imposible culpar a nadie.

O cerrar los ojos, decir esto no nos llegará, tenemos al menos que seguir un mínimo de precauciones no, no para vivir nosotros sino todos aquellos más débiles, hijos con afecciones, sobrinos, amigos, abuelos y no creer que por ser sanos y jóvenes no nos pasará nada que hay varios casos de defunciones de personas tan sanas como dos policías, que han muerto en los últimos días.

No hay que tener pánico, pero si miedo, el miedo nos mueve a no caer al pozo o al precipicio, a no echarnos al mar si no sabemos nadar, a no comer algo que pensamos es mortal, el miedo es como el dolor, un aviso para el bienestar.

No tener miedo me recuerda a ese cuento maravilloso de Baudelaire sobre el Demonio, en el que éste siempre trataba de hacer creer que no existe, ya que así podía captar más almas condenadas; hace más de cuarenta años leí ese libro “Pequeños Poemas en Prosa” recuerdo el final más o menos, la mejor arma que tiene el demonio es hacernos creer que no existe, así la mejor arma que tiene un virus, es pensar; no, no nos pasará a nosotros, somos inmunes y…
…el virus tan contento