EL DÍA DEL NIÑO, HABLEMOS DE VIOLENCIA INFANTIL

  • México presenta uno de los índices más altos de abuso sexual infantil, y más bajos
    índices de denuncia

 

POR FÁTIMA CHÁVEZ ALCARAZ

Cuando nos referimos a las víctimas de violencia infantil, es inevitable dirigir nuestra
atención a los vínculos familiares que rodean a cada niño. Entrever estas relaciones,
no siempre representa un tema de fácil examinación.

La violencia de género en la pareja, es una de las múltiples situaciones que conlleva
maltrato hacía los menores de la casa, y los convierte en víctimas indirectas o,
incluso, en blanco frontal de agresiones.

Otro aspecto grave de la violencia y no menos común, es producto del alto índice de
adicciones: cuando uno o ambos progenitores abusan de sustancias adictivas,
convirtiendo a sus hijos en posibles víctimas de todo tipo de delitos.

foto cortesía

México presenta uno de los índices más altos de abuso sexual infantil, y más bajos índices de denuncia. Dicho problema, es digno de ser analizado y la capacitación de
los funcionarios y encargados de asociaciones públicas y privadas, que pudieran revertir esto es en lo general escasa. Los albergues, y las casas-hogar, donde los menores puedan ser canalizados, cuentan con importantes rezagos de infraestructura material y humana: son insuficientes en número, y además carecen de equipos de vigilancia y seguridad que garanticen la protección de los niños.

Respetar los derechos infantiles y garantizar un entorno digno para los menores
representa una tarea urgente. Los mecanismos de denuncia existentes no bastan,
más aún, los menores, carentes de personalidad jurídica, no cuentan con vías que les
permitan externar alguna situación de abuso. Por ello, corresponde al Estado vigilar los derechos de la niñez con mayor iniciativa, como lanzar jornadas de detección de violencia en los hogares y las escuelas.

El descuido de todo esto, pareciera sugerir que los niños no existen o no importan,
como si su situación fuera insignificante. Permitir que un niño permanezca en un
entorno dañino, o simplemente, no tener la intención de atacar este problema
“invisible”, sólo incrementará la cadena de violencia, construyendo una bomba
silenciosa, que terminará, de una manera u otra, por tocar a nuestra puerta.

 

Fátima Chávez Alcaraz

 

 

Fátima Chávez Alcaraz, Visiting fellow at Harvard GSAS government department (2012) Dra. Gobierno y administración pública, instituto Ortega y Gasset de Madrid (2010) actualmente coordinadora de prevención de la violencia y proximidad social en el municipio de colima