Escorzos del poe /t/ /m/ a, de Josué Bustos López

Jorge Uriel López Galeana

Mi comentario partiría de la primera noticia que tuve sobre el libro, la cual me llegó a través de un correo electrónico. En el cuerpo de éste aparecía el título Fantasista, seguido de un subtítulo que no se dejó leer de manera convencional, por así decirlo. ¿Qué indicaban las letras ‘t’ y ‘m’ ubicadas entre diagonales después de las letras ‘p’, ‘o’ y ‘e’? Me dio la impresión de que sugerían una especie de bifurcación, de tal modo que el subtítulo podía leerse como Escorzos del poeta o como Escorzos del poema. Entonces me quedó la duda de si el resto del libro estaría escrito de la misma forma. Después, cuando que tuve la oportunidad de revisar el texto por completo, me pareció que se trataba de una invitación para acceder a su contenido pero que, además, era un recurso, entre otros tantos, que el autor utilizaba para exponer sus inquietudes.

Cuando Josué me regaló el libro me lo presentó como un juguete. Si hubiera que pensar en los juegos que resultan al interactuar con éste podríamos encontrar, desde la página dedicada a los agradecimientos, cómo se mueven ciertos elementos de las oraciones; se agregan, suprimen o separan sufijos y prefijos; se introducen diagonales, barras y corchetes para crear las posibilidades de ir cortando, ampliando o direccionando las palabras; además, los caracteres se distribuyen de distintas maneras sobre la hoja en blanco. Algo más que llama la atención es que en el poemario hay muy pocas páginas donde los versos estén alineados, centrados o justificados de manera uniforme. En la mayoría de ellas el texto va indicando posibles direcciones, en algunas partes los versos convergen hacia un punto y en otras emergen de él, hay versos que al unirse en ángulos comparten letras e ideas y en algunas páginas aparecen palabras como si estuvieran libres.

Luego de ver el trato tan diverso que se le daba a las palabras en el transcurrir del
texto, la idea inicial de que el subtítulo sugería una bifurcación me pareció muy simple. Si se atendiera a las dos alternativas que surgen de la supuesta bifurcación se entendería, por un lado, que el libro muestra perspectivas que tiene el poeta sobre su propio quehacer, y por el otro, que trata sobre distintos modos en que el autor entiende al poema. Sin embargo, en las líneas del libro no se abordan ni al poeta ni al poema de manera individual, al contrario, surgen de manera simultánea. No hay ninguna parte del libro donde poeta y poema se
disocien, ambos están enlazados pero a la vez diferenciados por esas diagonales que indican la posibilidad de enunciarlos y pensarlos en cada verso que aparecen. La única ocasión en que podemos encontrarlos como palabras independientes es en el poema “Evoluciones”, subtitulado como lapsus, sin embargo aún ahí poeta y poema son parte del mismo verso en el que podemos leer “el Poeta también Pregunta el Poema también Piensa” (Bustos, 2017: 31-32).

Ahora bien, estructuralmente el poemario se desarrolla en cuatro momentos, lo que podría entenderse, quizá, como cuatro escorzos. En cada uno de los cuales, me parece, resuena una interrogación. La cuestión a la que me refiero podría ser esbozada en los siguientes términos ¿cuáles son las posibilidades del poeta y cuáles son las del poema? (dicho sea de paso, el de interrogación es un signo que aparece con frecuencia en el poemario, lo atraviesa casi por completo, como expectativa, como acto del poeta, como anzuelo suspendido en el vacío). En algunas partes los escorzos muestran ideas sobre el quehacer del poeta o sobre los sentidos del poema, tales como la libertad creativa o de jugar con el orden para significar de maneras distintas. Particularmente el primer poema del último escorzo del libro discurre sobre el acto creativo, pensado, entre otras cosas, como un diálogo necesario entre pasado y presente.

Por ello, de las figuras que incluye el libro sobre el poeta resalta aquella que lo
concibe como alguien que también pregunta, que inquiere sobre su labor, sobre la materia con que trabaja y sobre sí mismo. Visto de ese modo el poema sería la interrogante lanzada por el poeta, su llamado al diálogo. Por otro lado, después de terminar el libro me quedó la impresión de que hay versos que, por su ubicación en las páginas, pueden combinarse de maneras distintas y que en las relecturas de los mismos, atendiendo a esas posibles combinaciones, podría modificarse lo que pretenden expresar, justamente como si el poema también pensara o buscara formas distintas de expresarse.

Así pues, El poemario Fantasista. Escorzos del poe /t/ /m/a es un conjunto de
interrogaciones que Josué ha lanzado a las páginas, son el resultado de búsquedas que seguramente han seguido su curso encontrando nuevas respuestas.

Nota El texto se publicó hacia principios del 2017, en el mes de marzo, por Silla vacía Editorial en colaboración con la Secretaría de Cultura de Michoacán. Ochenta por ciento del tiro fue obsequiado en el estado de Guerrero, en la Ciudad de México y en distintos lugares del propio estado de Michoacán.

Silla vacía Editorial para su libre acceso:

Video de presentación en Cherán: https://bit.ly/2Q3UFIG
Editorial: Secum / SvE
Colección: Poesía
Año: 2017
Edición: Primera
Formato: Rústico
Páginas: 88
Ancho: 13 cm
Alto: 21 cm
ISBN: 978-607-97365-4-5
Precio: $80
Venta del libro: https://bit.ly/2TkJFcl

1 COMENTARIO

  1. Agradecemos el apoyo en la publicación de la re-seña pues, en efecto, este es un libro editado en el 2017 pero tiene mucho contenido poético y filosófico para charlar sobre el mismo.

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