Hoy quiero levantar mi voz, no me quedaré callado… Seremos libres

 

Por Sinuhe Hernández

Morelia, Michoacán, a 13 de septiembre, de 2020.- Tal vez soy el hombre más pequeño de todos aquí en la tierra, no tengo títulos, no tengo ningún cargo público y durante muchos años tuve muchos errores en mi vida. No soy perfecto y he pasado por muchas pruebas duras. He tenido muchos vicios y he caído tan bajo como no se imaginan, pero hoy más que nunca sé que hay un creador en el cielo y que él, es bueno y perdona mis faltas. Hoy tengo mi fe puesta en él.

Hoy quiero levantar mi voz. No me quedaré callado, ¿hasta cuándo seguiré ocultando mis sentimientos a todo mundo?

¿Qué diré a mis generaciones presentes y futuras? Mi alma quiere gritar las verdades que quieren salir dentro de mí. Confieso que no voy a quedarme callado cuando vea una injusticia, no omitiré más los hechos cuando vea la maldad y malas intenciones de las personas. Y como buen juez empezaré por mí, no me permitiré seguir siendo cómplice de injusticia, de aquellos que se aprovechan de otros, de quienes con tal de obtener un beneficio o poder pasan sobre el prójimo pisoteando sin importar que provoquen su sufrimiento.

¿Hasta cuándo seré cómplice de aquellos que con bonitas palabras enredan y se burlan en nuestras caras de la bondad de otros? Desenmascararé a esos desgraciados, Tampoco seré cómplice de mofarme de otros por él solo hecho de encajar en un grupo elitista sin corazón ni moral, no seré más participé de vender mis principios y forma de pensar por unos cuantos miles o millones de pesos.

La consciencia limpia y tranquila vale más que millones, ¿para qué aprovechan sus riquezas con un espíritu vacío?

No venderé mi alma al enemigo, no venderé mi tranquilidad por un precio tan bajo como lo es el dinero ni el poder.

Me doy cuenta de que no estoy salvando vidas encerrándome en mi casa y tapándome la boca callando así todas las injusticias que veo día con día. No soy un héroe siguiendo esquemas impuestos por dirigentes a quienes no les importa mi vida ni la de los míos. No hay líder político ni líder espiritual que venga a salvarme. Son únicamente mis actos y mis decisiones las que me salvarán; que empezando con acciones pequeñas puedo salvar mi vida y la de los míos, que es solo con privar de mi mente a las ideas tontas y pesimistas que lo único que hacen debilitar mi espíritu, bajar mi energía y por ende mi sistema inmunológico para así enfermar, cráneo una cárcel mental.

Voy a cerrar mis ojos a programas de televisión tontos y estúpidos que solamente duermen a la gente, la hacen creer que son felices por unas cuantas carcajadas y luego la depresión se agudiza más, ¿de qué me sirve saber que tal cantante recibió el Gramy? ¿Si mi vida es un caos? ¿De qué sirve colgarme títulos? ¿saber que tal equipo o tal deportista gana una copa o una medalla si yo no puedo ganarme la confianza siquiera de las personas que más amó? ¿De qué me sirve saber que Jeff Bezos millonario número uno, si yo ni siquiera soy capaz de ver por los míos? ¿Para que si quiera comunican que hay un nuevo miembro en la familia real, cuando la única familia que en verdad importa es la mía?, ¿qué la nueva pareja de moda es aquella u la otra cuando la única pareja que en verdad importa es la mía? ¿Por qué usar las mejores marcas de ropa, zapatos y demás si hay a mi alrededor hay gente que ni siquiera tiene cobijo ni comida?

Ya no quiero ser más un zombi de este sistema ni vivir en una burbuja de mentiras que pronto va a reventar. Esta pandemia es solamente para reflexionar y corregir mis errores, ha venido para que examiné en lo más profundo de mi alma para ser sincero por primera vez en mi vida. Tengo que tomar mi lugar que me corresponde, el de ser protector de mí y los míos.

De ahora en adelante no permitiré que las noticias me quiten mi paz y la de mis seres queridos, no permitiré que los programas, series o películas nos programen de ideas bajas y sin sentido que solamente están diseñadas para destruir los núcleos familiares. No voy a permitir que mi mente y mi cuerpo enferme de tanto bombardeo de mentiras e ideas que no aprovechan de nada.

Seré un guardián para los míos, levantaré la voz cuando algo no esté bien.No solapare la injusticia, ni venderé mi alma por unos cuantos pesos, ni siquiera permitiré la manipulación de los poderosos siendo cómplice de sus fechorías, ellos no se cansan de seguir acumulando poder. Hoy les quito mi poder y no obtendrán más mi energía, y espero que, así como yo acabo de darme cuenta de esto, seamos miles que dejemos de consumir la basura que nos quieren meter en nuestra mente, solamente el día en que dejemos de alimentar sus ideas y sus planes, ese día seremos libres.

¡Gracias Señor por abrir! mis ojos!