La gratuidad, constante infortunio para la cultura

“Breves Reflexiones y Construcciones del Arte & la Cultura en Michoacán”

 

La gratuidad, constante infortunio para la cultura.

Por Nacho Tena 

La pandemia ha modificado de manera radical las formas habituales de vida, las rutinas cotidianas y las relaciones con el entorno. Tras la cancelación de eventos culturales, el sector ha tratado de reinventarse.

Muchos sectores de la cultura han comenzado reaccionar, en particular los más fuertes y extendidos industrialmente como la musical, la editorial y la audiovisual: productoras, promotoras, grupos y artistas reconocidos son los que hasta ahora, pueden darse el lujo de hacerlo, pero hay millones que no.

Los más drásticamente golpeados son el teatro y la danza, las artes vivas, ya que los espectáculos públicos los primeros en salir y serán los últimos en retornar. La liberación de contenidos gratuito ha llegado más voraz que
nunca… ¿Qué consecuencias traerá de esto?

La virtualización fue la primera reacción, habrá que resaltar los aspectos positivos de este comienzo de exploración y reinvención en este ejercicio creativo desde el confinamiento:

 

  • Se han acelerado los proyectos virtuales y experiencias culturales de promotoras, artistas, grupos, compañías y colectivos, instituciones y universidades públicas y privadas (con solvencia económica) actualizan y expanden nuevas y actualizadas plataformas digitales: ya no son los teatros, los estadios o los museos los que acogen las presentaciones musicales, las películas o las muestras de arte, sino las redes sociales: exposiciones, muestras de arte y cine; bibliotecas digitales, continuidad de festivales; conversatorios, tutoriales, talleres y seminarios de reflexión y educación; conciertos, clubes digitales de lectura, transmisiones en vivo de teatro y danza para pequeñas y medianas audiencias.

 

  • Se está desarrollando una convivencia entre los medios tradicionales de circulación cultural y los nuevos soportes tecnológicos para las artes y la cultura. Un impulso más creativo y de gran diversidad electrónica,
    performática y visual; lo museográfico, lo escénico y lo literario.

 

  • Da cabida a nuevas dinámicas de promoción, participación de las audiencias y una interacción más imaginativa y moldeable entre el espacio público y el privado.

 

  • Se fortalece la identidad y apropiación cultural desde el espacio íntimo y doméstico, relacionado a lo que sucede hace años con la radio, la televisión; se expande la relación con la computadora, la telefonía móvil, el internet y las redes sociales.

 

  • Nos estamos adentrando a un mar de iniciativas culturales y cooperativas independientes importantes.

 

  • La generación de más público que se comunica e interactúa, construyen espacios para sentir, imaginar, pensar y expresar, a partir en una dinámica no habitual.

La mayoría de experiencias han sido gratuitas durante la pandemia, pero este privilegio para los públicos se está convirtiendo en una realidad que se empieza a volcar contraproducente en los procesos de producción y de valor del trabajo creativo de los artistas en el mundo, y en particular en México se muestra crudo y reincidente.

Hay un punto importante que habría que cuestionar y observar de lo gobiernos estatal y municipal con sus plataformas “Club Chanani” y “Cultura en casa”, respecto a la poca inversión en sus plataformas e infraestructura
virtual para la promoción y difusión de la Cultura y las Artes en estos momentos, ya que éstos solo fungen como espacios de difusión de videos y trasmisiones “Live” de talleres, tutoriales y presentaciones de arte y cultura, siendo los artistas e instructores quienes desde casa crean sus contenidos, sin paga, remuneración o incentivos. Esto evidencia como una “colaboración” con las Secretarias de Cultura de Michoacán y de Morelia, con criterios que demerita el trabajo artístico y cultural.

Estas dinámicas NO ayudan a la economía creativa de nuestro Estado. Esto evidencia la herencia paternalista de la gratuidad, un rezago en la percepción “democrática” de nuestros gobernantes y funcionarios, que refuerza la creencia ridícula de que los artistas sobreviven de los aplausos.

Los creadores no están recibiendo los ingresos justos por su trabajo, y esto debe preocuparnos a todos. He aquí la importancia de políticas públicas culturales, revisadas y comparadas con los derechos humanos y culturales.

La UNESCO en México, conscientes de que el sector cultural fue de los más afectados, pero al mismo tiempo, ha sido de los sectores más activos para movilizarse en este contexto, lanza semanas atrás el programa #Resiliart,La tecnología ha transformado la cadena de valor creativo de la cultura; aún quedan brechas con la conexión de distintas áreas y sectores. Se tendrá que trabajar en 5 políticas para generar un cambio actual, como el apoyo a los artistas para que trabajen con herramientas tecnológicas, formación para los artistas en términos de comunicación, y promover la cooperación digital entre los artistas, por mencionar algunos” (Frédéric Vacheron, representante de la UNESCO en México. Mayo 2020). Esperemos a que estas “conexiones” cubran las brechas y que Morelia sea el referente importante, y se apliquen acciones claras y objetivas a la brevedad. “Del dicho al hecho” se concreten y se reporten datos congruentes.

Otra disyuntiva relacionada, es que hay artistas que no dignifican su trabajo, ceden a las instituciones, pensado en sus intereses y privilegios “en corto” a mediano plazo, y hacen “pagar justos por pecadores” evidenciando la
discordia entre la comunidad artística. Este tema habrá que tratarse aparte.

Si bien, las plataformas dan impulso importante, éstas no son las que tienen el valor de peso, sino el contenido y sus experiencias que comparten los artistas, los emprendedores y promotores de la cultura. Son el valor real ¿Qué tanto dignificamos y defendemos el trabajo de la creación artístico-cultural?

Hay públicos acostumbrados a la gratuidad. Pero apostemos a formar a los actuales y a crear otros cada vez más conscientes de las cadenas de producción y valor de los productos y servicios, ya que el arte y la cultura tienen procesos formales y profesionales, que lo hacen únicos y necesarios.
Millones de artistas viven de su vocación y propósito en el mundo ¿Quién está pensando en ellos? ¿Por qué siempre la cultura y los creadores viven en contingencia? Todos vamos implicados en ello.

Los medios, los formadores, los promotores y artistas deben trabajar en formar y cuidar a los públicos, al igual de hacerlos conscientes de la realidad de que la Cultura en México y más en Michoacán, es un sector muy golpeado desde antes de esta pandemia. El artista pertenece a una cadena de valor y a un oficio que, como cualquier otro, debe ser valorado. La cultura no es un lujo, es una necesidad. Por lo que hay que hacer efectiva su democratización, ahora más que nunca.

-Recuerdo las recomendaciones de los ACCESOS VIRTUALES sugeridos, programas, series, documentales, tutoriales y convocatorias relacionadas con Arte y Cultura, en FB de ORBE Cartelera Cultural de Morelia.
Comentarios FB, IG y TW – Nacho Tena.-  .. https://www.facebook.com/promotoraorbe

Cb Noticias (horario estelar) 21:28 h. Miércoles 20/05/2020
Sección: Cultura (4´30”) “Breves Reflexiones y Construcciones del Arte & la Cultura en Michoacán”