La importancia de la integración eficiente del Arte y la Cultura a la educación

Por: Nacho Tena. Promotor Cultural.

 

Con relación a la pandemia, retomo el tema de los rezagos sobre la necesidad de educar en arte y cultura, ya que es un problema reincidente de ignorancia, debate y reflexión.

Tomando como premisa a la cultura como fenómeno social, y el arte en particular, como una de sus manifestaciones más concretas, requiere en estos tiempos atención especial de todos, especialmente de los padres de familia o tutores.

Para recibir los beneficios del arte no se necesita ser artista, sino aprender a observar y apreciar desde la infancia o en cualquier momento que lo decidamos. Esto pasa desde casa y con el apoyo de la educación integral, sea cual sea la condición social y económica.

La cultura como fenómeno social, surge y crece donde hay individuos. Sin tomarla en cuenta en la educación, su importancia y valor destruye nuestros pasado y presente, por lo que no habría un futuro sólido y con sentido.

Educar en arte y cultura es mucho más que instruir en historia y técnicas artísticas, por mera entretención o por tener actividades “alternativas” en los programas escolares. Es herramienta, manifestación espontánea y extraordinaria que transmite y aporta elementos, lenguajes, hábitos y costumbres a nuestra vida. Sus procesos didácticos fortalecen el conocimiento colectivo y consolida nuestra identidad.

Los beneficios son diversos, propicia: el pensamiento alternativo y la búsqueda de soluciones creativas a los problemas; favorece valores como la tolerancia y la sensibilidad; desarrolla las habilidades intelectuales, creativas, la inteligencia emocional y la conciencia social. -Se duplica este reto ahora con la educación a distancia y con el deficiente dominio de la infraestructura virtual en la mayoría de profesores y alumnos-.

Con la actual percepción populista del gobierno federal, -no socialmente integradora, sino divisora de clases-, el rezago de las artes en la educación integral plantea un problema aún más serio, ya que el arte comúnmente se ve como algo reservado para unos pocos e inclusive, elitista.

Si bien en esta pandemia hay prioridades, pareciera que el arte y la cultura en la mayoría los modelos educativos siguen siendo “cola de ratón”. Fuera de las academias y escuelas perfiladas al arte específicamente, los programas de “educación artística” caen en meras actividades de entretenimiento, sin dotarles sentido, significado y la didáctica pertinentes. Pero está comprobado que las artes y cultura requieren de la misma atención que los
programas deportivos -o de acondicionamiento físico-, ya que son igualmente necesarios para el desarrollo del liderazgo, el trabajo colaborativo, las inteligencias múltiples y la psicomotricidad, que acompañan a la persona en todas las etapas de su vida.

Esto nos lleva a recordar que “la educación comienza en casa” y en suma a las buenas costumbres familiares, en este confinamiento es conveniente que los padres de familia o tutores, exijan en los programas escolares la integración de las materias de arte y poner especial atención en su “por qué” y el “para qué”, ya que necesitamos mejores seres humanos, profesionales de excelencia y públicos para el arte y la cultura.

-Invito al APOYO CONSCIENTE de nuestros artistas y artesanos michoacanos, dentro de nuestras posibilidades y a consultar las recomendaciones de actividades, programas, series, documentales, tutoriales y convocatorias relacionadas con Arte y Cultura, en el FB de ORBE Cartelera Cultural de Morelia. Comentarios al FB,
IG y TW de Nacho Tena.-