La poesía de ningún país es mi país

La poesía de ningún país es mi país

 

Estimado lector, apreciable lectora, te ofrecemos aquí una probadita, mediante tres poemas, de un maravilloso libro escrito por el poeta Gustavo Ogarrio, mismo que si es de su interés podrán conseguir en la librería de Silla vacía Editorial (Miguel Cabrera 88 a, entre Fernández de Córdova y Fray Antonio de Margil).

 

Por Gustavo Ogarri

Ningún País

 

Ningún país cuenta venados como flechas luminosas

venados de otro mundo que hacen temblar el vacío de las tardes sin destino sin dios  venados de metal  heridos y veloces en la luna menguante de la feria rueda de la fortuna

/tazas del vértigo carritos chocones con chispas en la cabeza

resaca de mareas fúnebres que como mordida de tigre hacen caer también a otros venados

que agonizan ante el avance de las balas y de los cíclopes

 

qué país tan grave   tan ninguno

tanto dolor en la muela no se puede soportar hace falta otro país más trémulo para acordarse

de los que llevan la marca de ningún país en los huesos en esta sangre de pelícano que golpea contra el silencio

en el puente de gardenias en el que se ha colgado la cabeza

/de este país

hace falta contar los zapatos de los que se fueron a ningún lado sin ningún país encima

linternas apagadas

con sus héroes perennes en hazañas negras

que hicieron brotar por primera vez el muñón sagrado

/de la muerte

y esa manera tan magnífica de arder como venado

/en movimiento

tras las huellas de ningún país

 

Una manifestación de caracoles recorre los tiempos

 

Somos el témpano de hielo que está por nacer

los helicópteros sobrevuelan nuestros cadáveres entusiastas y soportan sin problema esta rechifla de vientos púrpuras

 

una sopa de letras incomprensible para los griegos sale de nuestras bocas democráticas y grotescas

/hermosas fogatas

/de pájaros subversivos

 

quién dice que todo está perdido

si en esta tierra todavía se lucha cuerpo a cuerpo contra el orden

/de la amnesia

contra las bestias del mundo occidental contra los hijos

/de saturno contra el arrullo de nuestras madres

contra las estatuas que ocupan el trono vacante de la eternidad

 

a veces somos el olfato de la justicia       la conversación

/en los muros de la ciudad la pesadilla del amor desfigurado         la tierna palabra

/de la sospecha

somos una muchedumbre de luz que busca a otra muchedumbre

/de oscuridad

los escombros de un dios de cristal que limpia las llanuras

/con su aliento

 

somos el extravío de la materia    los restos de la cerveza

/conspirativa la matraca en fuga de bach y de brahms

y el cráneo de porcelana de los perros en la calle

 

de nada servirán nuestras consignas nuestro furor

/de caracoles vencidos nuestra ridícula melancolía hecha de nieve y de algodón

/y de canciones de protesta nacimos en la multitud como frutas disecadas por los ancestros y vamos temblando de miedo por los pasillos de ningún país

una manifestación de caracoles recorre los tiempos marchamos felices y sin destino contra todos los gobiernos

/de acero inoxidable

contra las mangueras de agua como cíclopes hidráulicos contra ese monólogo de la muerte

que no entiende de caracoles ni de tornados en las pestañas mucho menos de lo que se esconde en este motín

/de fantasmas amables

que le tira piedras y huesos al huracán del dolor         a la sombra

/de la ruina

a la vida que dormimos todos los días junto al enemigo

 

¨Poema danés con vocación de araña

 

sin música en las orejas llegó el perro a la puerta

aflojado por la noche          el viento        las paradas frías al borde

/de los puentes el pequeño danés con orejas de cristal sin empañar llegó como se fundan los ríos en la memoria disfrazado de sí mismo después de la lluvia

sitiado en el combate contra las arañas que zeus protege

/con su aliento

 

llegó con un mechón verde en la nuca intensa  inocua sin gracia fue de nosotros        sin centellas ni melodramas

/tibiamente fue nuestro perro y nuestra fue también su lucha contra las arañas

sierpes disparejas en esa ofensiva sin liturgia   sin danza

/de orquídeas aniquilándose la lenta ruina del que pelea contra un ser superior

araña y perro en round de sombra

inmortales en su lucha por conquistar el poema

 

 

 

Ficha técnica

 

Ningún país es mi país

Gustavo Ogarrio

Editorial: Silla vacía   

Colección: Poesía

Año: 2020

Edición: Primera

Formato: Rústico

Páginas: 140

Ancho: 14 cm

Alto: 20.5 cm

ISBN: 978-607-98630-5-0

Precio: $140