Música para todas las épocas “Passion” de Peter Gabriel

Pequeño esbozo de ensayo de Passion de Peter Gabriel por Enrique Domínguez Villicaña

Nunca antes un músico de rock (tal vez a excepción de George Harrison) había ido tan lejos en los asuntos del mestizaje cultural, hasta el extremo de crear una moda. Passion-Sources es el diamante en bruto, es una joya. El disco es un resumen de las exploraciones musicales que Peter Gabriel llevó a cabo a principios de los 80 por países de África, Asia meridional y Europa del Este.

Lo más curioso es la perfecta armonía con la que tradiciones muy lejanas en el tiempo y el espacio, instrumentos folklóricos nunca antes orquestados, se complementan unos con otros. A modo de ejemplo, los temas desarrollados parasen distintos movimientos de una sola suite.

El instrumento estrella del disco es el duduk, emblema del folklore armenio, que ha cautivado a distintos músicos de cine y que proporciona sonoridades melancólicas a películas como Gladiator, Dead Man Walking o Ronin, por no hablar de la reciente The Passion… de Mel Gibson. “El duduk es el alma de la población armenia”, afirma Gabriel, tenido por embajador del folklore del Asia Menor en el universo musical.

Con un inteligente uso de los sintetizadores, Passion convierte los sonidos explorados en Passion-Sources en música de cine. “The Feeling Begins” presenta la historia de una tentación y anuncia cambios, sorpresas. Con “Of These, Hope”, Gabriel sumerge la música en un continuo de alardes rítmicos y una guitarra que tímidamente rescata los acontecimientos pretéritos y los expone a la actualidad. “Open” rinde tributo a la rendición de los mortales a un destino ingobernable y “Bread and Wine”, al final del disco, recuerda que tras el precio de la muerte el mundo queda en paz

El buen uso del Fairlight queda patente en piezas como “Disturbed”, y “Sandstorm” evoca la vida peligrosa, la tensión, la fragilidad del control (Gabriel, como buen enfermo bipolar, conoce esta sensación perfectamente y sabe expresarla en clave musical. Un oboe en “With this Love” lleva la melancolía al extremo de las lágrimas… cada tema parece guardar una entidad propia, y cuesta sintonizar un programa documental o informativo de televisión sobre oriente medio, la guerra del Golfo, Irak o Afganistán que no tenga por fondo a las músicas de Passion.

Lo Mejor: La oportunidad de discernir el origen de una tendencia (los sonidos étnicos) que ha calado fuerte en la música pop, el rock, el entonces new age y que ahora es más y mejor conocida como world music también en la música de cine.

Contra lo que es costumbre, no toda la música de los discos aparece en la película. Scorsese optó al final por eliminar parte del brillo musical de las piezas propuestas por Gabriel y dejarlo en mate.


El cantante británico Peter Gabriel se presenta durante el primer día del festival de música Hop Farm en Paddock Wood, Kent, el 29 de junio de 2012. AFP PHOTO / BEN STANSALL (Photo credit BEN STANSALL/AFP / GettyImages)

El Momento: Passion (del disco del mismo nombre). Es como contemplar un amanecer con todo el mundo al alcance, invitación a la plegaria, al tiempo que un clero de voces africanas (encabezadas por Youssou N’Dour) y un coro infantil inglés (destacando la voz de Julian Wilkins) presiden un baile de haces de luz con los que el sol inaugurá el drama cotidiano de la existencia humana.

Habrá que decir de Enrique Domínguez villicaña, que es un joven melómano y cinéfilo de corazón, ingeniero en cabina, productor y conductor del Sistema Michacano de Radio y Televisión. su programa “Los más grandes” Se transmite a las 23:00 horas en la Radio de SMRTV.