Nacidos con amor “Tacos Tavo”

Para llegar a “Tacos Tavo”, hay que adentrarse seis calles en lo profundo del Mercado de Abastos de Morelia, encontrar la denominada Cebolla y girar a la izquierda, no es éste el corazón de la también conocida Central de Abastos, pero si está cerca de él.  Debido a una tradición de ya  un cuarto de centurio, “Tacos Tavo” es muy fácil de ubicar y si preguntas a los transeúntes más de alguno diablero podrá llevarte hasta este comercio. Su dueña doña Guadalupe Contreras Gûeramo es la que actualmente atiende a los comensales aunque años atrás quién lo hacía fue su esposo el señor Octavio.

Foto Jorge A. Ávila. (Doña Lupita).

“Tacos Tavo” tiene una  historia de verdadero amor. Doña Lupita, se sentó a la mesa, cruzó sus manos y se puso cómoda. Ella es una mujer madura y de pelo encanecido, pero muy fuerte, entregada a Dios y avivada.  Empezó contando su relato con una añoranza y un suspiro suelto, de esos desenfadados, pero que atrapan: recordó que Don Octavio Cervantes Cortés,  que en Paz Descanse, fue Presidente de Copándaro de Galeana, pero al salir de esa gobernanza   decidió continuar con la tradición familiar  de su mujer y empezar a vender tacos. Fue su libre albedrío y el deseo de cuidar a su familia  y es que doña Lupita enfermó de los nervios  y no quiso que su esposo continuara trabajando en la política, pese a que lo buscaban demasiado Tavo,  prefirió la paz, la tranquilidad y el bienestar de su amor, Lupita.

Foto Coresía: Don Tavo

Una vez agotados los recursos económicos en medicamentos para Lupita, Tavo como jefe de familia debía cumplir el compromiso de celebrar la fiesta de XV años de una de sus hijas. Los bolsillos estaban vacíos, había que trabajar, Lupita entonces invita a su marido a iniciarse en el negocio de los tacos como lo hacía ya su padre don Jesús Contreras y sus hermanos, dos meses antes de cumplir la fecha para los festejos de la quinceañera  dice Lupita –El señor es bondadoso, nos socorrió y claro  con la ayudad de los familiares se absorbieron los gastos que se vinieron-. Así la familia de Tavo y Lupita  logran salir adelante y es que con cariño y verdadera unidad familiar los tacos saben a hogar y eso pueden confirmarlo los comensales -“Es como comer en casa”-.

Foto: Jorge A. Ávila.

Aquí el escenario es una bodega del Mercado de Abastos, propiamente se encuentra entre dos verdulerías, hay muchos clientes que rondan el local, además de por los tacos por dulces  y hasta por hamburguesas o hot-dogs. El lugar cuenta con inmobiliario de acero en la parrilla y la cocina. Afuera se colocan unas mesas con mantelería cuadrada que salta a la vista del transeúnte y ese aroma tan peculiar de las tortillas recién hechecitas con las que se acompaña la barbacoa. Además el agua para café  y los jugos de frutas de temporada. ¡Uno no puede pasar sin voltear a verlos y si tienes hambre con mayor razón!

Foto: Jorge A. Ávila

En este espacio trabajan seis familiares Contreras Gûeramo, su horario de jornada es  de 8:00 horas  a las 14:00 horas. Aquí la especialidad también  son los tacos de barbacoa, pero además uno puede encontrar tacos de bistec y chorizo. El trabajo es arduo. Se laborara casi  todos  los días del año y  se descansa únicamente para celebrar a la Guadalupana, la Navidad y el Año Nuevo.

-La mayoría de la clientela es gente que son vecinos de Tarímbaro, Copándaro,  Lázaro Cárdenas y sobre todo de Tierra Caliente, así como clientes que migran a Estados Unidos y cuando llegan de nuevo  a Morelia vienen aquí y me dicen “¿es la esposa de Tavo?” – y yo les digo si, pero él ya no está. Ellos regresan al local porque buscan la imagen de Tavo. Él era una persona muy amable y sencilla-

Foto: Jorge A. Ávila.

Doña Guadalupe Contreras considera que el éxito que su taquería tiene es gracias a esa imagen  que dejo su esposo y el buen trato con sus clientes.  Aunque hay que decirlo, si uno llega a sentarse a estas mesitas la imagen de Doña Lupita es amable y con la mirada ella te invita a sentarte y pues no queda de otra más que probar sus alimentos que en verdad saben al corazón de la casa.

Foto: Jorge A. Ávila.

Las tortillas son grandes, hechas a mano de maíz blanco, los  tacos están bien servidos  y el adobo aunque  tiene la misma receta que la de los Contreras  es distinto.  

Lupita dice que su día a día es levantase a las 5:00 AM y  después de ofrecer su día al Señor y con ellos su trabajo, se dispone a llegar a la Central de Abastos para preparar las salsas y las verduras y disponer todo para iniciar la jornada de la  venta y luego cuando todo termina y cierra el negocio hay que hacer labores de la casa y dedicar tiempo a la iglesia. Más tarde, antes de anocheces, y de regreso en casa  prepara la carne que tarda en guisarse entre 8 a 10 horas, estará en su punto cuando al tocarla está más dispersa y  suave. -La carne cundo se compacta esta dura.  Los proveedores de la carne que compramos son los mismos de décadas atrás y de este modo las cadenas de valor son las mismas con excelente calidad-.

Foto: Jorge A. Ávila

En “Tacos Tavo” hay salsas estilo Michoacán, (de aceite con chile pasilla, ajo y cebolla); chile perón con cebollas, salsa verde y otra especie de salsa de aceite, pero con jitomate. Los  tacos se pueden acompañar con nopalitos y verduras y, para beber hay café, jugos de fruta de la temporada, licuados, refresco, aguas de sabores.

Cada taquito cuesta 12 pesos. Los pedidos para eventos no pueden faltar, el costo del kilo es de 320 pesos.

Para poder degustar estos tacos es necesario llegar temprano a pedirlos, de preferencia antes de las 10:0 horas pues de ahí y hasta el mediodía el local se llena de gente y  uno tiene que esperar con más paciencia y amor para llenar la panza y el corazón.

Foto: Jorge A. Ávila

Doña Lupita tiene la ventaja de poder comprar carne de res fresca en las carnicerías y despachar tacos de chorizo y bistec hasta las dos de la tarde.

Lupita cree que sus hijas son las que se quedarán con la herencia del negocio. Los yernos tendrán que entrarle al quite como lo hizo su marido, por puro amor.

Foto: Jorge A. Ávila.

“Mi papá Don Jesús, -uno de los pioneros de la barbacoa en Morelia-, me decía antes de contraer nupcias con Octavio, hija, yo quisiera que tu marido se hiciera responsable de todo, que tú te dedicarás  a tu hogar, pero no está por demás que  te fijes cómo preparamos todo-. Entonces, yo me reí   y dije  cómo, cuándo  cree  que yo voy a vender. Yo no”… Entonces les digo a mis hijas nunca digan de esa agua no he de beber porque solo Dios sabe los sabores del amor.

Foto: Jorge A. Ávila.