Orioles Palabras

 

América de la Torre es originaria de Ciudad Juárez, habitó el Estado de Aguascalientes y desde hace pocos años residente de Morelia.  Poeta, ensayista, traductora y maestra. Tuve la oportunidad de conocerla como activista cultural en la capital michoacana. Siempre con su mejor arma la palabra, ella invita, seduce y confirma sus cometidos, Así lo vemos en la Escuelita de artes de Santa María de Guido, espacio que rehabilitado para talleres infantiles y juveniles.

 

Ha publicado textos en Tierra Adentro, Tierra Valdivia, Vertientes, entre otras revistas literarias.. Gracias al programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Aguascalientes, presenta Orioles Palabras.

 

Esta obra es una espada de doble filo por un lado lanza  literaria, además de una daga visual.  Los autores América de la Torre nos envuelve con su lenguaje, de esos símbolos lingüísticos que la semántica llama nuevos, aunque existen de siempre en los sentimientos, en la intimidad e lo humano. Jesús Reyna, presenta 10 imágenes poéticas  impresas propias de una técnica a lápiz y de tinta sobre papel,

 

Me enfocaré en las letras que volaron mi espíritu para ponerlo rígido y suave;  extraviado., al filo de un encuentro.

 

La obra de la Mtra. América de la Torre es breve, pero poderosa. Comprende 7 capítulos cortos, que discurren en una línea de acción donde se enmarca las pasiones, los errores y las descripciones de Ignacio, un personaje recurrente en historias separadas. Esta obra me recordó  el ejercicio de la lectura de Rayuela, así américa de la Torre, también logra contar una y múltiples historias que fragmentadas ya son por sí mismas, pero que en conjunto conforman una gran obra. También record{e la gran novela moderna El Quijote de la Mancha, pero por supuesto esta no es una novela, ni pretende serlo.

 

En cambio sí es un conjunto de narraciones breves que aluden a los huecos que cada uno nos hacemos al  entregar pedazos de amor cuando hacemos el amor, cuando dejamos pedazos de vida  en otros y regresamos a una cotidianidad sin devoluciones, cuando los hoyos  o espacios vacíos  se quedan en la geografía de la huida o cambios de residencia.

 

Son 60 páginas de inquietantes provocaciones que impiden dejar de descubrir la complejidad y riqueza del lenguaje de la Mtra. Améric, que  es rico en  semánticos, el sentido no solo de las palabras sino de la puntuación que  nos proponen las vanguardias literarias y que ella ahora también desafía para crear su propia voz.

 

Orioles Palabra, también me sonó a un barroco  que voy a llamar “moderno”, lleno de figuras literarias como la metáfora, el simil, la  anfibología, la perífrasis. Hay que saber de la lengua y su semántica, de lingüística, de etimología porque América domina este arte y nos los demuestra tan apasionada como pájaro al vuelo.

 

Es un texto profundamente flamante, quema el alma, no se puede ocultar. Sus temas son: la soledad, el territorio, los huecos íntimos y sociales. Los límites, los deseos, la bnúsqueda y el encuentro, por citar algunos.

 

Las narraciones dejan de ser lúdicas para volcarse, prosa profunda y lesiva, aunque al final sanadora Su agresividad física y mental: hiere, abraza y ama.

 

Las oquedades del discurso, me pusieron en aprietos como sentí su discurso ciego, y por eso con más sentido, con el cuidado de que cada palabra se ha colocado para agujerar el alma como porros tiene la piel, para sensibilizar.

 

La narración de cada página es un desmembramiento, para quienes la lean, esta obra es  autoexilio y es justo decir que hay que leerla para encontrarse en Ignacio, todos posemos ser “el que escucha”, “el ardiente”.

 

Además, Orioles Palabras, es un conjuro al juego, a lo lúdico, a  la libertad. La obra no encierra al lector inteligente que puede develar en las últimas narraciones la libertad, la capacidad de crear realidades alternas, porque en ninguna historia hay final, aunque sus remates sean imposibles de complementar. Aquí se habla de creacionismo y  otredad.

Luna Monroy, América de la Torre, Raúl López Téllez

El texto fue leido  durante la presentación del libro Orioles Palabras, en Luna Mía, el viernes 15 de octubre, de 2021. Autoría de Luna Monroy, en la voz de Raúl López Téllez.