Violencia psicológica: un abuso silencioso en el hogar y un punto ciego institucional

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Por Fátima Chávez Alcaraz

 

La violencia psicológica es un daño que no conoce de edad ni sexo, pero tratándose violencia de género es una de las agresiones más comunes, silenciosas, incomprendidas e impunes.

El maltrato psicológico suele ser un tema poco abordado por las instituciones
públicas, primeramente porque no se dimensiona la gravedad de este tipo de maltrato ni sus repercusiones en el área de la salud pública y seguridad. En realidad, la violencia mental puede ser tan grave como la física, y llevar a la víctima a graves daños en su salud e incluso la muerte.

De acuerdo al informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia (2014) elaborado por la Organización mundial de la salud y el programa de Naciones Unidas para el desarrollo, determinó que el abuso psicológico tiene graves problemas en la salud de la víctimas, y señala dos tipos de afecciones: mentales y físicas. A corto plazo se refiere a posibles daños en la salud mental, que se puede traducir en depresión, trastornos
alimenticios, ansiedad, irritabilidad y deterioro del autoestima. A largo plazo se ha detectado una relación con enfermedades físicas como artritis reumatoide, cáncer y accidentes cardiovasculares.


Una característica del maltrato psicológico es la manipulación, en este rasgo radica la principal dificultad para detectar y ayudar a las mujeres que padecen o han padecido este tipo de maltrato, pues la violencia es ejercida de una forma “sutil” y casi invisible a los ojos de terceras personas, recientemente se ha adoptado el término “gaslighting” para describir un tipo de maltrato en el que la víctima es constantemente manipulada al punto de llegar a dudar de si misma y a creer merecer lo que le sucede.

El desafío que implica prevenir y auxiliar a quienes padece este tipo de violencia, requiere de la articulación de diversas acciones en materia de educación, seguridad, y salud. Primeramente, es necesario entender que la violencia psicológica es tan grave como la física y establecer programas para prevenirla y sancionarla.

En el ámbito de seguridad y de salud es fundamental que haya capacitación y
sensibilización a los funcionarios sobre este tema para que puedan detectarla y auxiliar a las víctimas. En segundo lugar, el daño en términos de salud pública es considerable; pues no solo afectará la salud mental de las mujeres, muy probablemente también la de sus hijos, en caso que haberlos, por ello los programas deben ser pensados de forma integral. Por último, prevenir y concientizar sobre este tipo de abuso, debe ser una tarea incansable para las autoridades; reforzar medidas terapéuticas y no medir esfuerzos en la prevención y divulgación de lo que significa el maltrato psicológico y sus repercusiones, incluso mortales. Este es el único camino para tratar de frenar este tipo de violencia y concientizar a quienes lo padecen e incluso a quienes pueden llegar a ejercerlo.

 

Fátima Chávez Alcaraz

 

 

Fátima Chávez Alcaraz, Visiting fellow at Harvard GSAS government department (2012) Dra. Gobierno y administración pública, instituto Ortega y Gasset de Madrid (2010) actualmente coordinadora de prevención de la violencia y proximidad social en el municipio de colima